Este es mi primer
recortable chino…
…y éste, mi
último recortable chino:Lo de los recortables viene a cuento de que este año me cayó –como una losa- una asignatura sobre cultura asiática, en concreto: Japón, Corea y China. De la que no sólo tengo que enseñar, sino crear los contenidos.
Los recortables los inventaron los chinos; como eran los únicos que tenían papel… Debió surgir así: Un chino se iba a cortar las venas, tenía una cuchilla en la mano, pero no acababa de decidirse. Mientras vagaba absorto en sus pensamientos empezó a rascar un papel que había encima de la mesa. Una raya otra raya, una figura empezó a tomar forma. El tipo cobró interés en lo que estaba haciendo y pospuso cortarse las venas para otro momento. Cuando acabó se sintió satisfecho, se fue a casa y lo colgó en el cristal de la ventana.
Unos meses después, le volvieron a entrar ganas de acabar su vida, cogió su cuchilla… y sin pretenderlo volvió a hacer otro recortable. Se fue a su casa y lo colgó en la otra ventana. Los vecinos hicieron corro frente su puerta, ante este innovador modo de decoración. Le copiaron sin pedir permiso siquiera, y en menos de dos semanas, en su pueblo todos hacían recortables. Los padres enseñaron a sus hijos que cuando tenían una cuchilla en la mano, la forma menos dolorosa de abandonar el mundo temporalmente era rascando un papel rojo. Surtió tal efecto este arte-terapia que se extendió a penas en unos pocos siglos por toda China, luego, Oriente Medio, y finalmente, Europa.
Los recortables chinos, son como el punto de cruz, como el ganchillo. No sabes qué hacer contigo mismo, y en vez de hacer algo malo de verdad, como coger una pistola y matar a veinte personas, pues te pones a rascar el papel, entras en trance y ya has pasado la tarde inofensivamente.
Por si alguien no sabe de qué va el tema de los recortables, adjunto aquí uno de estructura intrincada:













