Saturday, October 27, 2012

En el cole

El campo de fútbol un lunes, después de un fin de semana de lluvia.
No he bajado al comedor del colegio últimamente. Igual recogieron la cosecha. No me extrañaría nada, de tanto que quieren ahorrar. Su última innovación es el bocadillo de cebolla (sólo cebolla frita), ¡qué barato! Sólo falta sacar la cebolla y ya tenemos el bocadillo de pan, el más fácil de hacer y el más económico de todos.
Este año tengo mucha suerte. Tengo una clase de dos alumnos, otra de tres, otra de cuatro, y luego otras tres más concurridas. Además, este año, sólo tengo niños buenos, y es más llevadero. Y aún así, tengo la impresión de no hacer otra cosa que trabajar.
¿Sabéis cómo es la vida de un adolescente coreano? Cuando se acaba el cole, a las 4 se van directos a la academia, sin merendar ni cenar. Están allí hasta las 11 y media de la noche. Se comen un snack de camino de la academia a casa. Si van bien, se van a dormir. Si no, se quedan haciendo deberes hasta las dos o dos y media de la mañana. Se levantan a las 6. Cogen el autobús del colegio, que según de qué barrio vengan, puede ser un viaje de unos 45-60 minutos. Llegan a las 8 al colegio. Muchos se caen de sueño en clase, y tenemos que despertarlos, porque esto es un colegio occidental, y si se te duermen en clase los críos el profesor tiene un problema. Pero los padres se enfadan porque no los dejamos dormir. Pero a ver, ¿por qué no duermen en su casa, en su cama que será más blandita que un pupitre? A los padres coreanos lo único que les importa es la academia. Es allí donde se forja el carácter coreano. Si llaman de la academia a su casa para decir que su hijo va mal, se les cae el pelo, según dicen, es lo peor que puede pasarles. Sin embargo, el colegio, aunque importante, es menos importante, lo único que les interesa a los padres es que aprendan inglés. A menudo, los padres se ponen en contacto con la directora para pedir que los profesores pongan más deberes a sus hijos. Jo, y de verdad, que ya tienen un carro de deberes cada día. Yo intento ponerles los menos posibles. Pobres chavales. ¿Cuándo juegan? El sábado se pasan el día en la academia. Y eso, que casi todos son de sobresaliente. Y a muchos los apuntan al colegio de verano. Todos o casi todos tienen un iphone último modelo, un ipad, un mac portátil… Pero cada vez que tenemos vacaciones, me dicen a la vuelta que se han aburrido, que no han salido de casa, no han jugado, no han visto a nadie.  Los coreanos, cuando acaban el colegio van un año y medio por delante en matemáticas que los occidentales. ¿Y qué? Yo si vuelvo a nacer no quiero ser un niño coreano.
 

Thursday, October 25, 2012

Mi primera tarta de queso

No es porque la haya hecho yo, pero ahí donde la veis, es la mejor tarta de queso que he probado hasta la fecha. Y todo gracias a esta receta.

Yo no lo sabía, pero es muy fácil hacer una tarta de queso. Al parecer, el único secreto radica en echar un queso que esté rico. Lo malo de esta tarta es, que es muy contundente. Pones todos los ingredientes encima de la mesa y te dices: “¿Pero qué estoy haciendo?”. Y luego te dices: “Ya que hemos llegado hasta aquí, no nos vamos a echar atrás ahora”.
He estado tres días alimentándome de tarta de queso, qué calamidad soy. Entonces, me dije: “Yprh, esto no va a volver a ocurrir. Que no te vea volver a hacer esto yo, me voy a enfadar”.

Tuesday, October 23, 2012

El cumpleaños del Sr. X

Este verano fue otro cumpleaños del Sr. X. Cada vez sale menos gente en su foto de cumpleaños. Nos preguntamos quién faltará el próximo año: quizá el mismo Sr.X. Lleva ocho años en China y hace ya un año, o así, que a menudo comenta que está harto. A veces dice que se quiere ir a Australia, otras, a Canadá. Espero que no se vaya a ningún lado. Todo el mundo se va de Shanghái y es mucho esfuerzo hacer amigos nuevos. 
A finales de agosto hizo cuatro años que llegué a China. Me alegro de haber venido. A ver qué iba a hacer yo en España ahora. Ni ahora, ni entonces. España muy bonito y tal, pero allí no se puede hacer nada. No te dejan hacer nada, no hay trabajo de nada, no se vende nada, no se compra nada, no se puede hacer nada. Admiro a la gente que se hace un hueco en España, tiene mucho mérito. Ojo, y lo bien que se está. España es un buen sitio de vacaciones. ¿Sabéis? Los americanos tienen mucho que criticar, ya. Pero es otra cosa. Tienen algo en el cerebro que les hace pensar distinto. Para los americanos todo es posible, todo se puede hacer. Eso, es algo muy positivo. 
B nos habló de su nuevo trabajo: las flores artificiales hiperrealistas. Resulta que a los chinos ricos las flores naturales les parecen un engorro porque: hay que ir a comprarlas, sólo están perfectas un día o dos en el jarrón, hay que limpiar las hojas que se caen, hay que tirarlas a la basura, hay que volver a comprar más flores. Entonces, prefieren las artificiales. Están llegando muy lejos con las copias. Donde trabaja B las pintan a mano, las venas, todos los detalles; experimentan con unos materiales muy semejantes al tacto a las flores originales. Y al menos, en foto, no se aprecia ninguna diferencia entre la flor artificial y la natural. Además se pueden lavar, pero tienen un precio astronómico. A los chinos les encantan.