No he bajado al comedor del colegio últimamente. Igual
recogieron la cosecha. No me extrañaría nada, de tanto que quieren ahorrar. Su
última innovación es el bocadillo de cebolla (sólo cebolla frita), ¡qué barato!
Sólo falta sacar la cebolla y ya tenemos el bocadillo de pan, el más fácil de
hacer y el más económico de todos.
¿Sabéis cómo es la vida de un adolescente coreano? Cuando se
acaba el cole, a las 4 se van directos a la academia, sin merendar ni cenar. Están
allí hasta las 11 y media de la noche. Se comen un snack de camino de la
academia a casa. Si van bien, se van a dormir. Si no, se quedan haciendo
deberes hasta las dos o dos y media de la mañana. Se levantan a las 6. Cogen el
autobús del colegio, que según de qué barrio vengan, puede ser un viaje de unos
45-60 minutos. Llegan a las 8 al colegio. Muchos se caen de sueño en clase, y
tenemos que despertarlos, porque esto es un colegio occidental, y si se te
duermen en clase los críos el profesor tiene un problema. Pero los padres se
enfadan porque no los dejamos dormir. Pero a ver, ¿por qué no duermen en su
casa, en su cama que será más blandita que un pupitre? A los padres coreanos lo
único que les importa es la academia. Es allí donde se forja el carácter
coreano. Si llaman de la academia a su casa para decir que su hijo va mal, se
les cae el pelo, según dicen, es lo peor que puede pasarles. Sin embargo, el
colegio, aunque importante, es menos importante, lo único que les interesa a
los padres es que aprendan inglés. A menudo, los padres se ponen en contacto
con la directora para pedir que los profesores pongan más deberes a sus hijos.
Jo, y de verdad, que ya tienen un carro de deberes cada día. Yo intento
ponerles los menos posibles. Pobres chavales. ¿Cuándo juegan? El sábado se
pasan el día en la academia. Y eso, que casi todos son de sobresaliente. Y a
muchos los apuntan al colegio de verano. Todos o casi todos tienen un iphone
último modelo, un ipad, un mac portátil… Pero cada vez que tenemos vacaciones,
me dicen a la vuelta que se han aburrido, que no han salido de casa, no han
jugado, no han visto a nadie. Los coreanos, cuando acaban el colegio van un año y medio por delante en matemáticas que los occidentales. ¿Y qué? Yo si vuelvo a nacer no quiero ser un niño
coreano.




