Thursday, March 6, 2014

"Wishing stairs"

Es una peli coreana de Yun Jae-Yeon, del 2003. Hay varias películas, de varios directores, agrupadas bajo el título Whispering corridors. Se trata de pelis de terror -fantasmagóricas- para adolescentes. Ya sé que suena fatal. Pero no es así. Al menos “Wishing stairs” se puede ver, ya lo creo. Si en Occidente, las pelis de este tipo son un tostón: siempre se trata de un grupo de jóvenes zangolotinos que quiere pasarlo bien, que están en una casa en el bosque y un psicópata los va a descuartizar uno por uno. Pues no va de esto, “Wishing stairs” es original. Se trata de la competencia escolar de los coreanos, que de hecho, es a muerte. Porque, al final: el éxito escolar, el que seas guapa o fea, el que te den un premio o no, es lo que hace que en Corea te quieran o no tus padres. No es como en España, que sólo por ser su hijo –aunque seas un yonqui- ya te quieren.
Dos amigas, parecen tan buenas amigas. Pero hay una que es más guapa que la otra, y que además, es mejor bailarina… La segundona empieza a cultivar el odio hacia su mejor amiga.
Hay un concurso, el premio es una plaza en una prestigiosa escuela de ballet en Rusia. Ya se sabe quién va a ganar: la que mejor baila, la guapa, la que es el ojito derecho de la profesora. La segundona sabe de una leyenda, de unas escaleras a las que pedir deseos cerca del cole. Tienen 28 peldaños, pero si la fe es suficientemente grande para creerse que hay 29, cuando llegas arriba puedes pedir un deseo. Llega el casting, su amiga le mete cristales rotos dentro de la zapatilla. Incluso con el pie ensangrentado gana la que siempre gana. El odio de la segundona crece por momentos, discuten, la empuja por las escaleras y la mata accidentalmente. Entonces, ella pasa a ser automáticamente la ganadora. Las escaleras le han concedido su deseo. A partir de ahí muchas otras cosas suceden. Imagínense ustedes, niñas pidiendo deseos... como acaba eso.
El trailer:


 Aquí está la peli entera

Tuesday, March 4, 2014

Coreanos


Aquí todo el mundo sabe que los guaperas de Asia son los coreanos. A Karen, como a todas las chinas, le parecen ideales. Dice: “¡Ay, si los chinos se arreglaran más! ¡Lo que podían valer! Pero míralos, qué pena dan al lado de los coreanos. No cuidan su aspecto. El hombre chino cree que no es masculino preocuparse por la ropa o por el corte de pelo, y así van; los coreanos les dan sopas con ondas”. 
-Karen: “Yo tengo un conflicto. Los chinos del Sur (compréndase: Shanghái, Cantón, Hong Kong, Shenzhen… o básicamente: Shanghái) se arreglan más, pero son demasiado blandos, demasiado femeninos, no me gustan. A mí me gustan los chinos del Norte – Pekín y Heilongqian- porque son muy masculinos.”
-Yprh: “Uy, es verdad que entre los chinos-rusos –Heilongqian- hay bellezones, tienen unos rasgos muy marcados y además, son altos. Y los del Sur son pequeños y de color marrón”.
-Karen: “Pero tú no sabes el problema que son los chinos del Norte”.
-Yprh: “No tengo ni idea, cuéntame”.
-Karen: “Los chinos del Norte, son tan masculinos que son incapaces de expresar sus sentimientos. Creen que es cosa de mujeres. Tan recios son, que no pueden ni decir ‘te quiero’. Aunque me gustan, no sé si me veo yo con un chino del Norte”.
Pos claro, si los coreanos no sólo no escupen (ni se dejan crecer la uña del dedo meñique dos centímetros para sacarse el moco del más allá) sino que se arreglan y son capaces de expresar emociones.
 
Y a continuación: Mis modelos coreanos favoritos: 
Won Jung Kim




¿A ustedes también les atormenta que existan chicos así pero no estén a su alcance? (O bueno, quizá sí que estén a su alcance, al mío les aseguro que no) ¿Por qué existen si no son para nosotros?

Sunday, March 2, 2014

Corea: La isla Jeju XIII: Tumbas

Bastante sorprendente me parece que la gente pueda cavar una tumba en cualquier parte en el mundo “civilizado”. Igual es que siempre ha habido poca población en Jeju. La de arriba es la tumba de un niño. Las estatuas son guardianes.
Tienen la forma de una loma o una pequeña colina.
Los coreanos consideran que esta forma ayuda al alma a despegarse de la tierra. Suelen estar enmarcadas en un muro de piedra con forma de rectángulo. 
Están  entre huertos, o junto a la carretera, o en el bosque, o incluso ¡hasta en un parque!
Supongo que es porque soy una extranjera, pero lo encuentro un poco lúgubre. Es recordarnos que la muerte está ahí.