Friday, October 4, 2013

"The century of the self"


Es un interesantísimo documental de psicología social de Adam Curtis (2002). Está dividido en cuatro episodios con una duración total de unas cuatro horas. Los dos primeros episodios me han resultado especialmente fascinantes, en los que explican la preocupación de los gobiernos por el control de masas. Está centrado en la figura de Freud. Yo sólo lo conocía a él y a Lucian, el pintor. Pero es que, son todos la traca, ¡qué familia de engendros listos!
Mientras Freud está sumido en el pesimismo en Europa -no tiene ninguna fe en el ser humano-, su sobrino Edward Bernays decide sacar provecho económico de las teorías de su tío en América. Bernays, es un listo re-listo. Es el inventor de la publicidad. En aquellos tiempos, quedaba feo llamarlo “propaganda” porque se asociaba con la “propaganda nazi”, y se inventó el término "relaciones públicas". Vendía ideas al Estado, a las empresas, ideas que permitían a los gobiernos controlar a las masas, ideas que hacían que la gente se hiciera rica. El Estado tenía miedo de la masa y sus instintos agresivos, y Bernays era capaz de entender su comportamiento y prever cómo iba a reaccionar aplicando las teorías de su tío. Es más, tenía la habilidad de conseguir que la gente hiciera lo que él quería dócilmente, a la vez que daban respuesta a sus deseos; en vez de aplicando la fuerza, la autoridad y el raciocinio, como se había hecho hasta entonces.
Edward Bernays

Por otro lado, la hija de Freud, se convierte también en una difusora de las ideas de su padre y continúa investigando. Me deja de piedra la fe ciega que tenían los americanos en el psicoanálisis y todo lo que el Estado invierte en los 50’s, 60’s, y los experimentos peregrinos con el fin de controlar a la gente. Y ahora entiendo mejor, la reacción de los hippies y que actualmente, los americanos, no duden en psicoanalizarse enseguida porque es algo que tiene raíces en su cultura.
Sigmund con su hija Anna.
Pues eso, no se lo pierdan. Aquí está entero.

Wednesday, October 2, 2013

Dolce far niente


Se me están acabando las vacaciones y no he hecho nada. A veces, me siento en una silla y me quedo en Babia una hora, me levanto, le digo “Hola” al hámster, y vuelvo a la misma silla. Cambio cosas de sitio –haciéndome creer a mí misma que estoy recogiendo la revolución francesa que tengo en casa- pero sigue todo igual de desordenado. Veo una película, me hago un té, vuelvo a la misma silla, la única silla, porque la otra está llena de cosas y de polvo, y no me atrevo ni a tocarla, no se caigan y tenga que ponerme a recoger de verdad. Me levanto, riego las plantas. Pienso en hacer un dibujo, de hecho, me apetece bastante hacer un dibujo, pero tengo la mesa llena de cosas. Imposible vaciar esa mesa, me llevaría una semana. Vuelvo a la misma silla. Es tan grato el dolce far niente.
A veces, también salgo de casa. El otro día me estaba tomando una relaxing cup of café con leche en Plaza Mayor, digo, en el Starbucks, y me tropecé con mi jefa de sopetón, yo que estaba en un planeta muy lejano, y todo lo que se me ocurrió decirle fue: “Cómo me has asustado”.
Estas vacaciones he aprovechado para ver a la gente que no suelo tener tiempo de ver, porque en realidad no me apetece demasiado verlos. Lotus es un restaurante de la provincia de Hubei al que he ido ya dos veces y está bastante bien. Estos dos platos me gustan mucho:


Arriba: espárragos en un caldo de pollo y jamón, con ajos, cubitos de jamón y de huevos centenarios. Abajo: pepino, papaya y lo blanco creo que es nabo. Lo sirven caliente.
Sí, son las vacaciones nacionales, en las que el 80% de la población china se pone a viajar a la vez, y todo es muy caro, y todo son atropellos y empujones, y donde mejor se está es en casa. Mis amigos también han aprovechado para viajar y tener encuentros sexuales en otras provincias, como si no hubiera suficiente gente en Shanghái. Su vida es muy distinta a la mía, su vida es casi una peli porno. Hay pequeños fragmentos de cotidianidad: bajar las escaleras, ir a la oficina, coger un taxi y estos son sólo intermedios que sirven para separar un acto sexual de otro. Qué ansia sexual tienen mis amigos. Yo flipo. E me preguntó si lo acompañaba a Pekín. Ufff, Pekín, llenísimo de gente, y ¿qué hago yo sujetando la vela? Además, imposible conseguir un taxi en Pekín, con lo bien que se está en casa.

Tuesday, October 1, 2013

"Portrait of the times: 30 years of Chinese contemporary art"


La exposición era en la Power Station of Art. El museo más nuevo y con mejores instalaciones de la ciudad. Es donde hacen la Bienal, que está mejor que esta exposición que vimos. Con ese título me esperaba una super exposición que resumiera los últimos 30 años del arte contemporáneo chino. Pero no fue así. Cándida de mí, supongo que eso vale mucho dinero y requiere mucho esfuerzo reunir las obras significativas. (Por cierto que, a ver si un día hago una actualización sobre dos dvds que tengo sobre el tema y que son una joya informativa) Esta exposición era una de tantas exposiciones de arte contemporáneo que pasan sin pena ni gloria. Un batiburrillo de cosas donde ves obras de artistas famosos, otras de artistas que copian a artistas extranjeros, otras que parecen de estudiantes de Bellas Artes, y en el último piso, abstracciones, pinturas chinas de churretes que dan dolor de barriga. Además, estaba divida en temas que no ayudaban mucho a atar cabos sobre los 30 años… que prometía el título genérico de la exposición, tales como: El cuerpo.
La obra de arriba es sólo un fragmento de un muro entero de fotografías de la One child policy. (Por cierto, ¿sabían que 1/5 de la población mundial vive en China, y que fuera de China hay muchos chinos?)
Una escultura muy grande de expresión misteriosa, más parecida a un buda que a una mujer:
Siempre están los que hacen referencia al arte chino tradicional. Es uno de los temas del arte contemporáneo chino. Unos vídeos que emulan al paisajismo chino:
Los famosos:
Los que copian:
Jana Sterback se debe estar partiendo la caja. Que si Lady Gaga… Por Dios, artista chino, si hasta los vestidos filete los están fabricando por ahí.