Friday, June 7, 2013

Señoras y señores, niños y niñas…


…ya han empezado mis vacaciones. En este momento nada más importa, disculpen mi falta de consideración.

Desde las 8.30 hasta las 12 h. he esperado a que la directora le diera el visto bueno a la clase. Pero la clase de arte nunca parece recogida, hay tantas cosas y todas tan necesarias. Mientras he hecho unos dibujos de zapatos. El último es feo.
También he hecho un dibujo –sin quererlo- de aquel que me iba a pagar.
La directora no le ha dado el visto bueno a la clase. Me ha dado algunas sugerencias para adecentarla. Mientras la esperaba, las profesoras nos hemos hecho unas fotos con las cabezas  de papel mache de los estudiantes. Yo no quería, porque están llenas de polvo, pero me han obligado.
Las horrorosasss, ja, ja.
La directora ha vuelto a las 2 h. Aún me ha dado más sugerencias sobre cómo recoger la clase, pero he conseguido su firma, que es lo que importa, para poder cobrar.

Hoy está cayendo el diluvio universal en Shanghái, pero da igual porque hoy empiezan mis vacaciones.




Saturday, May 25, 2013

1927

1927 es una compañía de teatro británica. Ayer fuimos a ver The animals and children took to the streets al Liceo de Shanghái. Es una obra parcialmente musical, 3 actores, tres lienzos, y sobre estos lienzos proyectan dibujos animados con gráficos de estética de vanguardia rusa. La gracia del asunto es que la actuación está sincronizada con las proyecciones y cada imagen es casi una pintura viva.
Es sencillo, pero muy bonito y efectista. La historia es flojita, pero se pasa un buen rato (si los niños te dejan).

Friday, May 24, 2013

Viernes

(No he hecho fotos últimamente, así que pongo esta) A menudo las parejas en China se visten igual, como los niños gemelos.

Faltan 12 días para las vacaciones de verano. Hace un mes que no puedo pensar en otra cosa. Cuantas más vacaciones nos dan, más queremos. Ya me he comprado un vuelo a España y otro a Sicilia, ¡qué bien! Si antes me pasaba los veranos dando vueltas por el interior de China, ahora mismo paso completamente de las vacaciones chinas. Estoy harta de gastarme una pasta para pasarme horas en autobuses infernales, de que me empujen, de pelear con cien chinos por pillar un asiento, de pagar tickets de 60 yuanes por ver cosas que no tienen ningún interés cultural, y de que me den el timo básicamente. ¡Allá voy civilización!
Ayer, cuando llegué a casa no podía con el calcetín, como casi todos los viernes. Pero era el concierto de Bonny, tocaba el violín en el Requiem de Mozart. Tenía que ir, porque por una cosa u otra casi nunca voy a sus conciertos, además, se va dentro de unas semanas a Alemania, deja China para siempre, parece. Y me apetecía ir, pero un viernes no. Un viernes sólo quiero dormir. Antes hacía planes para los viernes pero el 90% de las veces los cancelaba una hora antes. Ahora ya no hago planes. Hice un acopio de voluntad mayúsculo, me metí a la ducha, me cambié de ropa, me puse hasta los tacones, pero no podía mantener el equilibrio y me los quité. Cuando estoy en el ascensor, leo una vez más el ticket, repasando dirección, asiento, hora… Y allí veo claramente escrito que el concierto es el viernes 31 y no el viernes 24. Pero qué loca estoy. Volví a coger el ascensor, y de ahí a la cama directamente. Dormí de un tirón de 6 de la tarde a 3 de la mañana. Me levanté para dar un voltio por la casa de 3 a 4 y media. Y oigan, de 4 y media a 9 de la mañana a dormir otra vez. Cómo se disfruta el sueño. Ala, ahora ya estoy lista para el fin de semana.

Saturday, May 18, 2013

Soy estudiosa


Gracias a Marta descubrí coursera. Una web en la que universidades de todo el mundo –principalmente americanas- ofrecen cursos online. Mi vida ha cambiado, ahora soy más feliz. Estos cursos son gratuitos y algunos son una maravilla. Hay otras páginas de universidades que ofrecen cursos, como Harvard o Yale, pero tienen muy pocos comparado con coursera.
Hace años pensaba que la gente que se iba a estudiar a Estados Unidos tenía el dinero por castigo (esto lo sigo pensando) y era una esnob. Ahora sé, que la educación en EEUU es mucho, muchísimo mejor que la educación en España. Ay, ay, cada vez que recuerdo algunas clases y algunos profesores de Bellas Artes, maemía, maemmmmía… qué fistros. Entre los más impresentables, había uno que nos llamaba a todas “ángel”. Años después me enteré de que le pegaba a su novia (una alumna). A media mañana te echaba el aliento a ginebra, te pasabas 3 meses pintando, y al final del semestre se te acercaba a ti, finalmente, a comunicarse contigo, tu profesor se dignaba a dirigirte la palabra… y he aquí lo que te decía: “Esto ¿por qué no lo pintas de verde en vez de azul?” o “¿Por qué no compras los pigmentos en la tienda X?”, y le preguntabas donde estaba esa tienda y te contestaba: “¡Cómo! (Enfado e indignación) ¿No la conoces? Está en Florencia”. Este tipo se merecía que lo colgaran del moll de la fusta y le dieran cincuenta azotes.
Ya he acabado mi curso de Lo Moderno y lo Postmoderno, y estoy encantada de la vida, lo he pasado pipa. Qué bien organizado está, qué bien seleccionados los contenidos, qué buen profesor y todo en general ¡una maravilla!
Con el entusiasmo me apunté a tropecientos más. Uno de mitología… del que me desapunté nada más empezar. Era un tipo pesadísimo, que hablaba y hablaba y hablaba, pero no decía casi nada. No pude soportarlo.
Me apunté a otro de retórica. Pero el primer ejercicio era escribir una redacción de un folio (demasiado breve: un folio es extensión de secundaria) explicando por qué quieres ser escritor. Esto corta el rollo. Imagínense ustedes, en medio de una pasión amorosa que la otra persona les diga: “Ahora, siéntate, toma papel y lápiz y escribe una redacción de un folio explicando por qué quieres acostarte conmigo”. Apuesto a que se levantarían indignados diciéndose a sí mismos: “¡Pero qué es esto! Me marcho”.
Ahora estoy haciendo otro de escritura en general. Sólo voy por la semana 2, demasiado temprano para emitir juicios. Pero parece ideado para gente que no ha acabado el colegio aún: lo que es un nombre, lo que es un pronombre… Aunque lo que más me mosquea es el punto de vista del curso de que ser un buen escritor es hacer frases complejas con muchos adjetivos, adverbios y verbos de acción que hagan una “prosa rica”. Esta idea de riqueza literaria no la comparto en absoluto pero le voy a dar una oportunidad porque quiero mejorar mi inglés.
El inglés es el idioma más fácil. Pero nunca se acaba. Así que, igual no es tan fácil. Este último año, parece que estoy despegando, al final, después de tantos años usándolo. Pero aún así, no lo hablo ni escribo tan bien como yo quisiera. En las reuniones del colegio prefiero no abrir la boca, o si tengo que decir algo, lo digo escuetamente para no meter la pata. A veces, mando mails o hablo con mis compañeros de trabajo y me miran boquiabiertos como si estuviera diciendo algo muy raro, o incomprensible, o incorrecto. ¡Pues no sé dónde está el error! ¡No lo sé! Y el Sr. X no me ayuda nada. Él es inglés, pero yo creo que necesita un curso de inglés. Le mando mails preguntando mis dudas y me responde: “¡No puedo lidiar con éstas preguntas a ésta hora de la mañana!” o “¡No puedo con tu Spanglish después de comer!”o “¡Yo no soy un diccionario de inglés!”. No me ayuda nada. Dice que está harto de que todo el mundo le pregunte cómo se dicen las cosas. Y un día se sinceró y me dijo: “La verdad es que no sé la respuesta a tus preguntas. Me estás creando un complejo. Hace tanto que no vivo en Inglaterra, y estoy tan acostumbrado a oír Chinglish, Spanglish… que ya no sé lo que es correcto y lo que no lo es en mi propio idioma”.

Wednesday, May 15, 2013

Casi, casi, París...


En China, como despedir a alguien es gratis -es tan fácil como decirle: “No vengas mañana”-, los trabajos son visto y no visto. En mi cole cambian tanto de profesores que siempre hay alguno que cuando me lo cruzo por los pasillos no tengo ni idea de cómo se llama ni qué enseña. Pero bueno, no se puede hablar de estas cosas en internet. Sólo contaros una pequeña anécdota para que os hagáis una idea de cómo las gastan:
El jefe financiero tiene prohibido que entren repartidores de comida en el cole por seguridad. Los profesores, los alumnos, todos hacen pedidos, pero hay que salir a la calle a por ellos. Uno de los jefes, digamos el tercero en la pirámide, le dice al guarda que deje pasar al de las pizzas con un gesto. El guarda, siguiendo las órdenes de arriba, no lo deja pasar. El otro, que es americano, insiste en tono amistoso: “Qué sí hombre, sí, que pase, que estoy yo aquí”. El guarda chino que no lo deja pasar. El americano se pone nervioso, le da una palmadita amistosa al chino en la espalda en plan: “Tranqui, tío, que sólo es un repartidor de pizzas”. El americano es un negro de más de dos metros y en China no se toca a la gente. El guarda es un chino esmirriado total. Le entra un pánico tremendo de que un negro le toque, y encima no un negro cualquiera, sino uno tan alto y tan fuerte. (En China hay racismo hacia la gente de color. Es un racismo basado en el miedo a la piel oscura). El guarda, aterrorizado llama al jefe financiero para decirle que el negro le ha atacado y se ha saltado la norma de no dejar entrar a extraños.
Solución: los han echado a los dos. A uno por no obedecer la norma, al otro por enclenque y cagueta. Hoy nos han anunciado que han contratado a unos guardas nuevos más fornidos.
Segunda historia: En un foro sobre el terremoto de Sichúan, un chino, ironizando, dice que no sabe por qué los terremotos tienen que suceder siempre en el oeste de China, con lo bien que vendría uno en Shanghái (Esto está de gente, que es demasiaó. Hasta E dice que hace falta una guerra civil que diezme a la población). Aquí toca el punto sensible de los más pro-China, que es el 98% de la población. Le empiezan a hacer ciberacoso . Los hackers chinos descifran su identidad, su nombre, su dirección, dónde trabaja. Empiezan a atacar en internet a la empresa donde este pobre infeliz trabaja. La empresa empieza a tener grandes pérdidas por este motivo. Solución: lo echan. Y ahora que es famoso, a ver quién le da trabajo.